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sábado, 9 de septiembre de 2017

Kotebel “Cosmology”

En el vasto universo progresivo encontramos bandas que expanden la definición de la música, impregnándole un carácter evolutivo mediante la complejidad de sus expresiones sonoras, entre ellas una en particular ha editado un disco extraordinario en el corriente año 2017, su nombre es Kotebel, si no la conoces esta es una gran oportunidad para hacerlo, si sabes de quienes se trata, a disfrutar entonces de esta maravillosa obra musical.


Kotebel es un ensamble musical madrileño creado en el año 1999, definido en su estilo como una formación de art-music, contando en su historia con siete discos editados, concebido en sus comienzos como una reunión temporal de músicos, consolidado posteriormente con la incorporación de músicos estables, ediciones discográficas y la participación en festivales y giras internacionales. 


Su séptimo disco -el que convoca esta entrada- es “Cosmology”, una obra conceptual de un carácter muy profesional como es habitual en esta prodigiosa formación española, la maravillosa producción sonora destaca la interpretación de cada instrumento logrando la apreciación de la individualidad dentro de la armonía grupal, de intensa complejidad, ecléctica, dentro de variados géneros, jazzeros, rockers, y un estilismo claramente clásico contemporáneo que centrada en el relato sonoro del concepto del álbum, aborda la representación musical de cuatro concepciones del cosmos, El Universo Geocéntrico, El Universo Mecánico, El Universo Enredado y La Unidad, las mismas se individualizan en su concepción como así también hacen un todo siendo parte de una suite que las agrupa, las que analizaremos.

Los músicos que integran la formación, realizadores de la obra son: Carlos Franco Vivas, tambores y percusiones, César García Forero, guitarras acústica y eléctrica, Jaime Pascual Summers, bajo, Adriana Plaza Engelke, piano y teclados, Carlos Plaza Vegas, teclados, y Omar Acosta en flauta como invitado.


Abriendo los sonidos “Post Ignem” nos sumerge en una melodía sombría evocada por la flauta, teclados, contundente guitarra e importantes percusiones, los encargados de imprimir la atmósfera oscura que nos conduce a la suite de concepciones cósmicas que hacen su espacio entre el segundo y quinto tema.

“Geocentric Universe” representa a la Tierra como centro del Universo y a Dios como entidad antropomórfica, musicalmente es una pieza de ritmos rápidos flauta, piano y guitarra, sintetizador con notoria base en percusiva y tambores, de diversas variaciones con una melodía y dinámica emocional. “Mechanical Universe”, donde el cosmos es una máquina compleja y las partes interactúan entre sí sobre las bases de las leyes de la física, Dios no existe, lógicamente muy tecno entre efectos y sonidos mecánicos con una tendencia jazz-rock, guitarras muy destacadas, gran base acústica de bajo, tambores y percusiones, más piano y teclados. “Entangled Universe”, el lugar donde las entidades están aisladas pero donde igualmente estamos todos conectados, es de tintes jazzeros con bellas y diversas variantes, logra el concepto de individualidad y a su vez de homogeneidad de la pieza en el maravilloso tramo final. “Oneness” es la unidad, el lugar donde conectados somos uno, como las olas en el mar, abre el tema en una atmósfera oscura, difusa, que va escalando en formas sonoras, las expande, las vuelve a unir, con una importante base de acústica y bajo, flauta, guitarra y piano, resuelven un bello tramo final que va diluyendo, cerrando de este modo el cuarteto de concepciones del cosmos.

Continúa “Mishima's Dream” de César Forero con marcadas pinceladas rockers en guitarra y hermosas formas melodiosas en teclados sintetizados, cierra delicadamente en los sonidos igualmente de la guitarra.

“A Bao a Qu”, es un tema que a mi gusto merece un capítulo aparte ya que se inspira en un relato incluído en “El Libro de los Seres Imaginarios” del escritor argentino Jorge Luis Borges, que se trata de una recopilación de seres mitológicos surgidos de la creación humana, nos relata en este cuento que en la escalera de la torre de la victoria habita el A Bao a Qu, una criatura sensible a los valores humanos que vive en estado letárgico y sólo tiene conciencia cuando alguien sube la escalera, se coloca detrás y a medida que ambos suben cobra forma y despide luz, logrando un estado tangible cuando la persona que subió posee un espíritu puro, desvaneciéndose luego al bajar el peregrino de la torre. El tema musical nos induce formas imaginarias mediante extraños y oscuros sonidos, místicos, que acrecientan su atmósfera en el avance del tramo. Muy destacado el video de hermosas ilustraciones y animación que realizó la producción de “El Buen Arbol”, broche de oro para una perfecta integración visual y sonora.


Finalmente “Canto XVIII”, en una remasterización de una pieza escrita por César Forero para “El Paraíso de Dante” parte de un proyecto Colossus, es un tema cuyo protagonismo se lo lleva la guitarra rocker, que abre en teclados con un tramo más acústico para retormar sobre el cierre la energía inicial, llegando entonces a “Paradise Lost”, con un sobrio, bello solo de piano que le da los últimos sonidos a la obra.


Finalmente el artwork de portada, se trata de una hermosa pintura de formas surrealistas realizada por el artista plástico español Joaquín Bayona elaborada con técnica mixta sobre madera, parte de la serie Mythos del artista, en una bella representación visual de la obra que contiene, un arte que es parte del otro y se integran, y tras las imágenes pertenecientes a "A Bao a Qu", le pongo la tapa a la olla.