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sábado, 13 de mayo de 2017

Las óperas de Clive Nolan y Oliver Wakeman

Clive Nolan es quizás el más prolífico creador de óperas dentro del mundo progresivo con una nutrida discografía creada dentro del género, entre ellas destaco el proyecto Caamora con la obra “She” que fue comentada en su respectiva entrada, una favorita que a mi criterio es sumamente brillante por su excelente producción integral pero aquí voy a referirme a dos de esas maravillosas creaciones realizadas conjuntamente con otro destacado tecladista, no sólo por el apellido que lo identifica genéticamente con un grande del universo prog, sino también por su talento como músico y en los teclados, Oliver Wakeman, voy a resumir sintéticamente sus carreras personales, y también a relatar del mismo modo las obras literarias que motivaron la creación del concepto de las obras.

Clive Nolan, tecladista compositor y productor británico, creador dentro del estilo de rock sinfónico progresivo de obras de temática conceptual, popularmente conocido no solo como solista sino también por ser parte de las bandas Pendragon, Arena y Shadowland entre otras formaciones. Oliver Wakeman, tecladista británico, solista, fue parte de la banda Yes reemplazando a su padre, Rick, más diversas colaboraciones por supuesto con Clive Nolan, Steve Howe, Ayreon, y otros.



Clive y Oliver concretaron dos proyectos en común, ambos operísticos de rock sinfónico progresivo, “Jabberwocky”, editado en el año 1999 y “The Hound of the Baskervilles”, editado en 2002, ambos basados en relatos de la literatura clásica, de estructuras similares compartiendo igualmente algunos de los músicos invitados, que analizaremos comenzando por el aspecto literario de las mismas, la conformación de músicos que participaron y los comentarios y comparaciones de ambos álbums.


Jabberwocky” es un relato del escritor británico Lewis Carroll, basado en un poema incluído en la novela “Throught the Looking” (A Través del Espejo), el libro continuación de “Alicia en el País de las Maravillas”, obra del año 1871, este singular poema es considerado de culto dentro del ambiente literario y motivo de múltiples análisis porque está escrito en un lenguaje aparentemente sin sentido, con fusiones de palabras y modismos creados por Carroll, algunas de las cuales posteriormente fueron incorporadas al idioma inglés e incluso hay un programa de computación de Java inspirado en su nombre. En la novela, Alicia busca el significado del poema de la criatura llamada Jabberwocky ya que se trata de un ser con forma de dragón que habita en un bosque amenzando a quienes invaden su territorio, abordando las líricas de la obra los miedos, las pesadillas y la fe de la protagonista, los sabios consejos del árbol, la fuerza, el coraje y finalmente el triunfo.


La producción musical consta de doce temas con cuatro personajes centrales y un narrador, interpretados por músicos de Landmarq, Pendragon, Magnum, Yes y otros. Los cantantes son, The Boy: Bob Catley, The Girl: Tracy Hitchings, The Jabberwocky: James Plumridge, The Tree: Paul Allison, el narrador es Rick Wakeman -un lujo!- y los músicos: Peter Banks, guitarra, Ian Salomon, guitarra y bajo, Jon Jeary, guitarra acústica, Tony Fernández, batería, Peter Gree, bajos, Oliver Wakeman y Clive Nolan en los teclados, sumando también la producción de Clive Nolan. Por último, el magnífico coro canta fragmentos de La Divina Comedia, y la elaboración de la obra acumuló tres años de trabajo previo.


The Hound of the Baskervilles”, en español “El Mastín de los Baskervilles”, es un relato de estilo gótico del escritor y médico británico Arthur Conan Doyle, un escritor de quien Clive Nolan es fan, editada en el año 1902 es la tercera novela que lo tiene como protagonista al popular Sherlock Holmes, está basada en la investigación del misterioso asesinato de Sir Charles Baskerville, que carga con una maldición en torno a la familia provocada por la matanza de un sabueso infernal en castigo por su maldad, por parte de otro integrante de la misma familia. Sherlock Holmes y el Dr. Watson son convocados por el Dr. Mortimer, vecino de los Baskervilles, para la investigación de la muerte de Sir Charles, motivado principalmente por la preocupación por el heredero, Sir Henry, quien traslada su residencia al páramo donde está ubicada la propiedad de los Baskervilles. Mortimer teme por su vida sobretodo por la aparición de un manuscrito referido a la maldición del mastín, mientras Sir Henry es víctima del engaño de sus vecinos, los Stapleton, y se enamora de la supuesta Miss Stapleton quien es parte de la farsa. Luego de una serie de sucesos Sherlock Holmes y Watson siguiendo pistas y razonamientos llegan a revelar el misterio y cierran el caso.


El álbum consta de catorce temas donde cada personaje tiene su interpretación lírica del siguiente modo, Sir Henry: Bob Catley, Dr. Mortimer: Ashley Holt, Miss Stapleton: Tracy Hitchings, Mrs. Lyons: Michelle Young, para el Dr. Watson, que es quien hace la hermosa narración integral, el actor Robert Powell, más Paul Allison, Peter Pracownick. Músicos: Karl Groom, guitarra (Threshold), Arjen Anthony Lucassen, guitarra (Ayreon), Peter Banks, guitarra (Yes), John Jowitt, bajo (IQ), Tony Fernández, batería, Peter Gree, bajo (Pendragon), Eva Albering, flauta, Jo Greenland, violín, finalmente Oliver Wakeman y Clive Nolan, teclados, voces, y este último también producción.




Las obras desde el aspecto musical constan de aperturas majestuosas, sinfónicas, desarrollándose dentro de atmósferas melodramáticas, emocionales, de diversas formas en estilos, ritmos y arreglos sonoros acorde al tema que abordan, siendo los teclados lógicamente los protagonistas instrumentales centrales. Los cantantes en la lírica son excelentes, vemos que se repiten algunos músicos en ambas obras, los vocalistas Bob Catley y Tracy Hitchings son de una gran emotividad expresiva, donde exceden a la palabra en forma elocuente, lo mismo Plumridge, Allison, y las admirables narraciones, redondeado con los magníficos coros. Los músicos hacen las diferencias entre uno y otro álbum, es notoria en “The Hound...” la tendencia más heavy, claro, enmarcada en las interpretaciones de músicos como por ejemplo Arjen Lucassen y su personal estilo, más las pinceladas sonoras sinfónicas que le suman el violín y la flauta. Finalmente son maravillosos los escenarios musicales logrados en cada tramo, con sus arreglos, efectos y ritmos integralmente ajustados, con líricas que destacan las bellas melodías que las voces se encargan de impregnar con la expresión y motivación de cada tramo magistralmente, como ya fue comentado, una característica que le corresponde al género operístico totalmente lograda en ambas obras.





Redondeando y como no pueden quedar afuera pues son parte de la creación integral, mención para los artworks, Rodney Matthews es el artista -plástico y músico- de la portada de “Jaberwocky” con una bella composición de corte épico, y en el segundo “The Hound of the Baskervilles” Peter Pracownik recrea las formas de la residencia del páramo en un hermoso estilo gótico, y tras las ilustraciones le pongo la tapa a la olla.