sábado, 9 de diciembre de 2017

Stick Men “Roppongi”

Roppongi es un barrio de Minato, situado en el sur de Tokio, Japón, es una palabra que en el idioma japonés significa literalmente “seis árboles”, es famoso por el acaudalado barrio Roppongi Hills donde se desarrolla una intensa vida nocturna, también por albergar a jóvenes residentes extranjeros entre sus habitantes y sus festivales, restaurantes gourmets muy lujosos y eventos robóticos y artísticos, entre estos mencionados eventos tuvo lugar en febrero del corriente año 2017 un concierto ofrecido por el trío Stick Men que sirvió también para registrar un excelente disco en vivo del mismo con una selección de temas representativos de su trayectoria titulado lógicamente “Roppongi”, que es la gran motivación que convoca esta entrada.


Haciendo una síntesis de la historia de este maravilloso trío compuesto por dos miembros conectados a King Crimson, Tony Levin y Pat Matelotto quienes junto a Markus Reuter integran la formación básica de la banda fundada en el año 2007 -incorporándose M. Reuter en el 2010- año desde el cual la formación es estable, contando con seis discos en estudio y cuatro en vivo, incluído el presente “Roppongi” para el cual convocaron a Mel Collins como invitado -también parte de King Crimson- partícipes todos de una obra que en su estilo progresivo experimental interpreta en este disco algunas canciones de aquella gloriosa banda en su personal estilo, intercaladas con sus muy buenos temas.


Recordamos brevemente la carrera de estos grandes músicos junto con el rol dentro de la banda, Tony Levin, stick y voz, músico estadounidense pionero y renovador del concepto del bajo con la introducción del stick, lo precede una larga trayectoria como profesional, fue parte de numerosos proyectos musicales y de King Crimson banda a la que nunca dejó de pertenecer y de la cual es parte en la gira actual. Pat Mastelotto, batería acústica y electrónica y percusiones, estadounidense, baterista y productor, participante también de numerosos proyectos uncluído King Crimson trabajando activamente con la banda a lo largo de los años. Marcus Reuter, guitarra AU8, soundscape, teclados, es compositor, experimentador, productor, profesor y diseñador de instrumentos musicales, de lo mucho que puedo comentar de su carrera voy a reducirlo a una síntesis, amplia trayectoria en proyectos de variadas fusiones musicales, algunos de ellos en curso, compositor de música clásica contemporánea, ejecutor, desarrollador y comercializador de sus propios instrumentos musicales. Mel Collins, músico invitado en saxofón y flauta, como lo comentado, músico inglés saxofonista y flautista, miembro en forma inconstante de King Crimson, actualmente también es parte de la gira de la banda, integró Camel entre otras formaciones como así también con músicos del género progresivo y jazzero.


El álbum consta de dieciocho temas repartidos en dos discos, integrantes de la obra de la banda y como lo comentado, algunos crimsonianos, apunto varios de ellos para ilustrar: “Hide the Trees” enmarca una bella apertura destacando la flauta en tramos melodiosos, “Sepia” es un tramo que define la personalidad de la banda representando musicalmente el estilo y la raíz creativa de los músicos. “Crack in the Sky”, un favorito, bellísimo, poético y melodioso, sutilmente vocalizado. “Horatio” es netamente rememorativo del concepto y el estilo que los define, “Prog Noir” desarrollado en dos tramos, es uno de los pocos temas vocalizados, hermoso de una gran potencia y base sonora. “Roppongi” es un maravilloso, un cósmico elevado por la flauta y el entorno que se suma en una genialidad sonora, destacados saxo y guitarra. “Mantra”, otro favorito, tan hermoso, de melodiosa armonía en la forma de una ilustración sonora de suaves matices coloridos. “Shiro” abre con un solo de saxo, sumando el ritmo en las bases de batería y stick en una creciente contundencia que enmarca la guitarra creando un contexto armónico de potente resolución, otra maravilla. “Sailor's Tale” da forma a otra pieza destacada en estilo jazzero y dentro de él en formas cambiantes, es creativo y armonioso. El cierre con “Open” tiene climas y atmósferas sorprendentes en efectos acústicos, teclados y un in-crescendo que conduce al redondeo de un magnífico final.


Suelo ser bastante inconformista con los resultados de los discos registrados en vivo, pero le reconozco a este álbum en el aspecto técnico una producción impecable, con un excelente desempeño de estos grandiosos profesionales como no podía ser menos, tanto individual como grupalmente, integrando en perfecta armonía los sonidos de la banda con los de la audiencia, los temas como es habitual en su estilo nos conducen por sendas sonoras claro-oscuras como en una constante, sin dejar de lado el sentido de la melodía en una producción homogénea totalmente fusionada impregnada de belleza tanto en los tramos de luces como en las oscuridades, una joya sonora que vibrará por largo tiempo en los corazones crimsonianos, y para muchos de nosotros un favorito del año.


Finalmente el arte de portada pertenece al artista John Bergin con una ilustración de la ciudad geométrica, colorida y romántica, de formas impresionistas, totalmente representativa del concepto de Roppongi, ilustro también con música, tras lo cual le pongo la tapa a la olla.