sábado, 4 de noviembre de 2017

Cosmograf “The Hay-Man Dreams”

Con el titular “Melancholy death of a gamekeeper” se editó un periódico del país de Gales en un día de finales del año 1800, seguido del relato de la repentina y misteriosa muerte de Thomas Prosser, un joven trabajador agrícola cuyo deceso se produjo por un accidente. Hasta aquí parecería sólo la noticia de un periódico local, si no se tratara del tatarabuelo de Robin Armstrong, músico de Waterlooville, Inglaterra, líder de la banda Cosmograf de rock progresivo.


Robin tomó inspiración de esta triste historia familiar para crear el concepto del disco “The Hay-Man dreams”, editado en el presente año 2017, un proyecto que pese a la tragedia que lo motiva tiene una bella, maravillosa melancolía, dentro de una ambientación agrícola-familiar que el músico se encargó muy bien de impregnar en todos los detalles sonoros en el cantos de los pájaros y el hermoso relato de fondo del poema “The Scarecrow” del escritor inglés Walter de la Mare, en la voz del narrador David Allan, cuyas letras son de una inmensa nostalgia, creando todos estos condimentos una forma de cuento casi mítico que envuelve al personaje central en una relato metafísico que su viuda se encarga de recrear con la construcción de un espantapájaros que lo simboliza por su pérdida como en una especie de santuario que lo representa, y este Hay-Man perdura perdido en sus sueños eternos, que lo llevan más allá de los campos.


El disco es el sexto dentro de la historia musical de Cosmograf, para la realización del mismo Robin Armstrong, multi-instrumentista (guitarra, bajo, teclados, voz) productor integral de la obra, es acompañado por los siguientes profesionales: Rachael Hawnt, vocalista; Kyle Fenton, batería; Matt Stevens, guitarra y efectos y Rachel Hall, violinista (Big Big Train).

La obra tiene una línea rítmica continua, lo que le otorga homogeneidad en su contexto, variando de acuerdo con los matices instrumentales que contiene cada pieza, el álbum es de un carácter emocional y reflexivo acorde con la motivación del concepto, bellas melodías y hermosos solos instrumentales que sumando a la voz de Robin Armstrong ilustrando la lírica, logran un fuerte carga emocional en la evocación del trágico antepasado, una acumulación de valores que hacen de “The Hay-Man Dreams” no sólo un disco favorito del año, sino también de la historia de Cosmograf, a mi criterio.


Seis temas hacen la totalidad del disco, iniciando “Tethered and bound” con un relato del poema en voz y fondo de pájaros para dar forma a un cadencioso y melancólico que en su avance crece en dramatismo sonoro y lírico tornándolo una pieza oscura. “Trouble in the forest”, guitarra acústica melodiosa acompaña voz y coro en el introductorio que suma sonidos, ambientaciones y la lírica en una continuidad bella y nostálgica que va in crescendo mientras vuelve el relato y un hermoso final en fraseo de guitarra. “The Motorway” es la delicia de oyentes melancólicos! nuevamente abre la guitarra acústica en una pieza de ambientación marcadamente retro rememorando a lo largo de la misma sutiles pinceladas sonoras que personalmente parecen evocar a Yes, Rush o Led Zeppelin, en una forma de travesía por una autopista de campos vintage. Piano y voz en un canto emocional abren “Cut the corn”, sumando batería y guitarra en el armado de un bello tema reflexivo, cargado de hermosos y entrañables sonidos. “Melancholy death of a gamekeeper” pareciera enlazarse con la anterior pieza aunque destacando más la guitarra y elementos sonoros que le otrogan mayor contundencia, para finalmente cerrar con el tema que da nombre a la obra, una pieza que personalmente destaco ya que me resulta totalmente hermosa y adictiva, la bella “Hay-Man” enmarcada en la maravillosa voz femenina de Rachael Hawnt, la encargada de remontarla en una ambientación lánguida de ritmo sutil y fondo de guitarra acústica que va desplegando distintas etapas en en sus sones, hammond, coros y nuevamente el relato mecido entre las cuerdas de las guitarras matizado con un tramo heavy que hace lugar al canto de las aves mezclado con los dulces sonidos del violín de Rachel Hall, llegando de este modo con el relato, cantos y cuervos que diluyen delicadamente, al mágico cierre de la obra.


El art-work de la portada del disco se trata de un arte en fotografía realizado por Booklet Photography-Wlady Porczynska, con una imagen explícita de un espantapájaros, rodeado de cuervos sobre un fondo de campos y letras en formas brumosas, bella composición acorde con la obra, y tras su imagen le pongo la tapa a la olla.