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sábado, 8 de abril de 2017

Steve Hackett “The Night Siren”

Steve Hackett es un músico que considero entre mis héroes progresivos de todos los tiempos y,  aunque no requiere de presentaciones, hago una breve referencia para quienes -difícilmente- aún no lo conozcan, músico inglés de rock progresivo, tiene una larga trayectoria como solista con una extensa lista de álbums editados, individualmente y en colaboraciones, popularizado en principio por haber sido parte de la banda Génesis de los años 1970 a 1977, año este último en el cual luego de haber editado el octavo disco, el maravilloso “Wind and Wuthering” con la formación, decide continuar su carrera como solista, una baja en la banda que para muchos -me incluyo- significó un notorio cambio en la misma marcando un antes y un después.


Steve es un músico sumamente prolífico que mantiene siempre su vigencia creativa con la creación de nuevos álbumes y el corriente año 2017 tiene lo suyo para el festejo hackettiano, de reciente edición “The Night Siren” lo muestra como un músico comprometido con la dramática realidad que viven muchos seres humanos del planeta, de modo que a través de su música busca insertar la conciencia de los difíciles tiempos que transitamos, buscando la armonía y la paz en el mensaje sonoro.

“The Night Siren”
es la sirena nocturna, que en la forma de una llamada urgente advierte sobre una época de luchas y divisiones, es la búsqueda de la empatía por la unidad entre los seres humanos, un objetivo con el que Steve convocó a músicos de diversos países, en especial de aquellos atormentados por las guerras, para unificar un mensaje de paz sin fronteras ni murallas territoriales y derribar las defensas que los dividen por medio de la música, según la idea expresada por el mismo Steve Hackett.


Según una entrevista realizada en el blog Rock & Prog, Steve visitó países como Islandia, Perú, Marruecos, etc. donde el conocimiento de los paisajes y los instrumentos musicales autóctonos usados en las diversas culturas lo inspiraron para realizar el proyecto en la forma también de un viaje sonoro, acercando las diversas expresiones para promover la unidad de las mismas, para ello usó instrumentos como el tar (mezcla de laúd y sitar) de Medio Oriente, la gaita de Irlanda, o el charango de Perú, o como en un tema fundamental del disco “West to East” donde convocó en las voces a Kobi Farhi por Israel, cantante de Orphaned Land, otra banda muy identificada con la paz de los pueblos, y la vocalista Mira Awad por Palestina, ambos unificados en una pieza de marcado simbolismo conceptual.


Como es estilo habitual en Steve hay una estructura musical que comunmente identifica a muchos de sus temas, definida en una forma determinada al inicio para luego hacer un giro rockero donde despliega sus brillantes habilidades en la guitarra, explora el eclecticismo, las fusiones y los tintes sinfónicos y hace sentir la carga emocional en determinados temas como los que iré comentando en su espacio correspondiente. La nómina de invitados es abundante, comenzando Steve Hackett, guitarras voces y producción, Roger King, teclados y programación, Nad Sylvan, voz, Rob Townsend, instrumentos de viento, John Hackett, flauta, Amanda Lehmann voy y guitarra, Gary O'Toole, tambores y percusión, Benedict Fenner, teclados adicionales y programación, Kobi Farhi, (Israel) voz, Mira Awad, (Palestina) voz, Nick D'Virgilio, batería, Malik Mansurov, (Azerbaiyán) tar, Gulli, Breim, (Islandia) batería y percusión, Christine Townsend, violín y viola, Dick Driver, contrabajo, Troy Donockley, tubos celtic uillean de Irlanda y Leslie Bennet, teclados.


“Behind the Smoke” es una composición de matices sobrecogedores, de destacada guitarra y base sinfónica intensa cuya temática gira alrededor de la crítica situación de los refugiados tanto del presente como a lo largo de los siglos. “Martin Sea” distiende el clima de la obra destacando al tar en su ambientación sonora, con la bella voz de Amanda Lehmann. “Fifty Miles from the Nort Pole” es un tema de bellos pasajes corales melodiosos, en guitarra y cuerdas (Christine Townsend) que viran las ambientaciones y debe “The Night Siren”su inspiración al país de Islandia. “El Niño” netamente instrumental, sinfónico en cuerdas y percusión que abren para la guitarra que contonea los sonidos en una danza compartida. “Other Side of the Wall” bella pieza que destaca Andy Latimer con su voz, en un tramo emotivo y melancólico. “Anything but love” nuevamente tenemos a un Steve que coquetea con el flamenco, gira al rocker que contrasta en las distintas guitarras y acompaña con dúo de voces. “Inca Terra” de comienzo étnico, abre en charango y corales con la voces que incluyen a Nad Sylvan, deriva el clima en formas sonoras rockeras potenciadas por la guitarra. “In Another Life” de estilo folk celta y fusiones, afirma sus raíz irlandesa en la gaita de Troy Donockley. “In the Skeleton Gallery” desarrolla en cuerdas, corales e instrumentos de viento las ambientaciones cambiantes. “West to East”, lo comentado, un tema fundamental, con una fuerte carga emocional en las voces como en el sentimiento que impregna el objetivo del mensaje, la pacificación de las razas, las reflexiones sobre la guerra y el deseo de un mundo mejor, una pieza que también reúne a la familia Hackett, esposa y hermano, con una finalidad en común. “The Gift”, qué mejor cierre puede tener un gran álbum?, es el regalo que nos toca el alma en las manos de Steve con la guitarra y Leslie Bennett en el teclado, un redondeo que es puro sentimiento y melancolía, simplemente conmovedor.


El artwork de la portada es la imagen fotográfica de una aurora boreal, un bello fenómeno natural provocado por las partículas solares sobre el campo magnético de la Tierra - me animo a pensar- en alusión a su viaje a Islandia, un hermoso país donde es frecuente avistarla, y tras la imagen y obviamente la música, cierro esta entrada poniéndole la tapa a la olla.